El Palmeral de Elche es uno de los lugares indispensables para visitar si estamos pensando en una escapada de fin de semana a Elche. Este palmeral valenciano, el más grande de Europa, es una auténtica joya natural que nadie puede perderse.
El Palmeral de Elche, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO hace poco más de diez años, se encuentra en pleno corazón de la histórica ciudad de Elche, un pulmón verde cuyo exotismo sorprenderá a todos. Además de ser uno de los espacios verdes más llamativos de toda la Comunidad Valenciana, el palmeral posee también un gran valor económico puesto que en él se halla una importante industria datilera y gracias a sus palmeras se realizan las clásicas palmas blancas de Elche, usadas como ornamentos durante la Semana Santa. Uno de los rincones más visitados es el Museo del Palmeral. En este museo podremos conocer su origen, historia e importancia en la ciudad a través de distintas exposiciones y salas temáticas. Por otro lado, nos encontramos con el llamado Huerto del Cura, uno de los jardines botánicos que componen el Palmeral de Elche. Se trata de la parte más importante por su gran colección de cactus y plantas subtropicales, un lugar que hará las delicias de los amantes más fervientes de la botánica. Además de disfrutar de este enorme palmeral de origen árabe, durante nuestro viaje en Elche no nos podemos perder otros rincones y monumentos importantes como la Basílica de Santa María, la Torre de la Calahorra, el Castillo-Palacio de Altamira o la Torre del Consell, lugar donde se halla el Ayuntamiento de Elche. Otra de las mejores formas para disfrutar de Elche es a través de su gastronomía típica. Algunos de los productos y platos más deliciosos que podemos probar son el típico arroz con costra, el puchero con pelotas y la tortada de Elche. Sin lugar a dudas, un destino para disfrutara través de todos y cada uno de nuestros sentidos, un destino para vivir y compartir experiencias inolvidables.